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El cóctel tóxico que mata a las abejas

Desde hace años los investigadores de todo el mundo intentan dar con la clave que produce la muerte de las abejas a escala global. Los estudios desarrollados durante varias décadas apuntan hacia distintos factores ambientales y el uso de pesticidas agrícolas como causas probables de la progresiva desaparición de estos insectos.Ahora, dos equipos de científicos del Reino Unido han llevado a cabo por primera vez una investigación a gran escala que demuestra los efectos negativos de los pesticidas derivados de la nicotina en diferentes especies de abejas.

Los neonicotinoides, ¿el principio del fin de las abejas?

Ya en 2013 la EFSA emitió sus conclusiones sobre la peligrosidad de estos insecticidas para las abejas cuando utilizados en el tratamiento de semillas, lo que ha llevado a que se restringiese su uso en toda la Unión Europea, lo que fue un avance considerable. Más que confirmado. Confirmadísimo. La semana pasada la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) publicó un nuevo estudio que confirma una vez más la peligrosidad de tres insecticidas neonicotinoides (el imidacloprid y la clotianidina, producidos por Bayer, y el tiametoxam, producido por Syngenta) para las abejas. La conclusión es clara: “riesgos elevados fueron identificados o no pueden ser excluidos” cuando estos insecticidas son fumigados sobre los cultivos.

El silencio de los pájaros y el insecticida de Bayer

¿Por qué se oye cada vez menos el canto de las aves en muchas zonas? ¿Están los insecticidas llevándose por delante las poblaciones de pájaros? Un artículo científico en la revista Nature asocia el insecticida más usado del mundo con la reducción de las poblaciones de algunas especies de pájaros. La investigación, realizada por la universidad holandesa de Radboud en Nijmegen, muestra cómo coinciden las zonas en cuyas aguas se miden concentraciones altas de un famoso insecticida de la multinacional Bayer, el imidacloprid, con las áreas en las que están cayendo de manera más notable las poblaciones de diferentes especies de aves. Las víctimas estudiadas son, fundamentalmente, aves insectívoras que cada vez se ven en menor número en muchas zonas agrarias.

Los pesticidas son culpables de la muerte de millones de abejas

Un estudio publicado en el Boletín de Insectología en Estados Unidos, confirma la sospecha de investigadores de la relación entre los pesticidas y el problema del colapso de colonias, conocido como CCD. Para encontrar al culpable de la muerte de millones de abejas en muchas regiones de los Estados Unidos y Europa, los científicos estudiaron 18 colonias en tres locaciones de Massachusetts durante el año 2012 y 2013. Los investigadores encontraron que dos pesticidas utilizados regularmente en la agricultura eran los responsables directos por el abandono y muerte de varias colmenas. Para el estudio se expuso un tercio de las colonias a bajas dosis del pesticida Imidacloprid, mientras que el otro tercio fue expuesto al pesticida Clotianidina, los dos pertenecientes a la clase Neonicotinoide que actúa sobre el sistema nervioso de los insectos y es utilizado por los agricultores. El tercio restante no recibió ningún pesticida como método de control.

Investigadores argentinos evidencian efectos tóxicos del glifosato en el sistema nervioso

Un estudio reciente evidenció que las células neuronales tratadas con el herbicida glifosato muestran un desarrollo más lento. Estas células fueron obtenidas del cerebro de embriones de ratas en un estudio in vitro, según divulgación de la Universidad Nacional de Rosario. Las investigaciones se realizaron en vivo con animales que se expusieron al herbicida e in vitro directamente con las neuronas del cerebro de embriones de ratas, los cuales se trataron con diferentes dosis, que están por debajo de la graduación a la que se expone el ser humano en los espacios donde se aplica el herbicida. El análisis de los resultados arrojó que el glifosato en las dosis estudiadas no produce letalidad, sin embargo las células se desarrollan mucho más lentamente. "Una neurona que tiene cuatro días, morfológicamente es una neurona de uno o dos días”, señaló en un comunicado Silvana Rosso, investigadora adjunta de CONICET y docente del Área Toxicología de la Facultad de Cs. Bioquímicas y Farmacéuticas de la Universidad Nacional de Rosario (UNR).

Insecticidas sistémicos: estamos presenciando un desastre

Henk Tennekes, toxicólogo holandés, ha estudiado a 360 grados los efectos de la difusión de los neonicotinoides en el ambiente y las consecuencias que ello supone para los insectos y otros animales no Diana. La presentación del Doctor Tennekes en el congreso de la Asociación de apicultores de Hampshire (traducido en español e italiano por Unaapi).

Bruselas veta tres pesticidas que afectan a la población de abejas

Varias decenas de activistas disfrazados de apicultores frente a una gigantesca abeja hinchable festejaban ayer en pleno centro del barrio europeo de Bruselas el éxito que los ecologistas y la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria acaban de lograr frente a gigantes químicos como Bayer y Syngenta. Tras recibir el respaldo de 15 Estados miembros, la Comisión Europea se ha visto con las fuerzas necesarias para continuar con su plan de prohibir tres pesticidas tóxicos para las abejas. Los defensores de la iniciativa argumentan que se está protegiendo a unos insectos vitales para el ecosistema y que aportan, según cálculos del Ejecutivo europeo, 22.000 millones de euros a la economía de la Unión cada año. Los críticos, en cambio, defienden que las autoridades van a adoptar una medida lesiva para los agricultores basándose en unos estudios con una pobre base científica. La prohibición de los tres plaguicidas neonicotinoides, habituales en la siembra del girasol, la colza, el algodón y el maíz, durará dos años. El imidacloprid, la clotianidina y el tiametoxam afectan al sistema nervioso de las abejas, y pueden llegar a causar la parálisis e incluso la muerte de los insectos.

¿Porque mueren las abejas?

El sector apícola de COAG exige a la Comisión europea que retire del mercado los plaguicidas sistémicos comercializados por Bayer y Syngenta. Tras conocer los informes de conclusiones presentados ayer por la Agencia Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA), la Coordinadora de Organizaciones de Agricultores y Ganaderos (COAG) exige a la UE que retire la autorización de comercialización de los plaguicidas sistémicos, los llamados neonicotinoides y fenilpirazoles (clotianidina, tiametoxam, imidacloprid y fipronil), comercializados en Europea por las multinacionales Bayer y Syngenta.

La UE relaciona los pesticidas con la muerte masiva de las abejas

Un grupo de plaguicidas está ligado al fenómeno que está diezmando las colmenas en todo el mundo, según un informe de la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria. Varios estudios de primer nivel lo habían señalado y ahora la Unión Europea lo confirma: los pesticidas son un riesgo para las abejas. En concreto, unos pesticidas neurotóxicos relacionados con la nicotina llamados neonicotinoides, cuyo uso está muy extendido en los campos de cultivo de todo el mundo. Algunos países de Europa ya habían limitado su uso para no perjudicar a las abejas, pero el informe presentado esta mañana por la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA por sus siglas en inglés) señala el camino para que la Comisión Europea actúe de algún modo contra estos insecticidas. Tanto en Europa como en muchos otros lugares la incidencia de estos plaguicidas en la salud de las abejas lleva ya mucho tiempo siendo un motivo de preocupación. Países como Francia, Alemania e Italia han restringido el uso de algunos de estos neonicotinoides porque consideraban que era una amenaza real para las colmenas. En concreto, la EFSA se ha centrado en tres productos (tiametoxam, imidacloprid y clotianidina), evaluando sus efectos en determinados puntos de contacto con las abejas, recomendando que se limite su uso en determinados cultivos, semillas y escenarios. Por ejemplo, la autoridad europea considera inaceptable el uso de estos pesticidas sobre cultivos donde el polen y el néctar sean atractivos para las abejas.

El significado de la ecuación-Druckrey Küpfmüller de evaluación de riesgos - La toxicidad de los insecticidas neonicotinoides para los artrópodos se ve reforzada por el tiempo de exposición

La esencia de la ecuación Druckrey-Küpfmüller dtn = constante (donde d =dosis diaria y en t = tiempo de la exposición-efecto, con n> 1) para las sustancias químicas carcinogénicas es que la dosis total requerida para producir el mismo efecto disminuye con la disminución de los niveles de exposición, a pesar de que el tiempo de exposición necesario para producir el mismo efecto aumente con menores niveles de exposición. Druckrey y Küpfmüller infirieron que, si tanto la unión al receptor y el efecto es irreversible, el tiempo de exposición reforzaría el efecto. La ecuación Druckrey-Küpfmüller explica por qué la toxicidad puede ocurrir después de la exposición prolongada a niveles muy bajos de sustancia tóxica. Recientemente, características similares de dosis-efecto se han establecido para la toxicidad de los insecticidas neonicotinoides imidacloprid y tiacloprid para los artrópodos. Esta observación es muy pertinente para la evaluación del riesgo ambiental. Los enfoques tradicionales que tienen en cuenta los efectos tóxicos para tiempos de exposición fija, no permiten una extrapolación a los efectos que pueden ocurrir en otros momentos de la exposición de los puntos finales medidos. Un enfoque tiempo-effecto que proporcione información sobre las dosis y tiempos de exposición necesario para producir efectos tóxicos sobre los organismos de evaluación es necesario para la predicción de los efectos tóxicos de cualquier combinación de concentración y tiempo en el medio ambiente